Los caciques cegetistas decidieron que volverán a activar la protesta si la Cámara de Diputados intenta tratar el proyecto de ley nuevamente. En las últimas horas, la central obrera se declaró "en estado de sesión permanente".

El triunviro Juan Carlos Schmid repudió y rechazó "la iniciativa express" del Poder Ejecutivo y aseguró que provocará "más miseria y hambre a los jubilados" y perjudicará a los trabajadores.

Las fuentes gremiales de las organizaciones que integran la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) explicaron que el sector es "uno de los más afectadas por la creciente aplicación del mal llamado impuesto sobre el salario".

Si la ley era sancionada, estaba previsto que la huelga comience a la medianoche del viernes. La CGT no solo rechazó las reformas previsional y tributaria, también se expresó contra la aplicación y profundización del Impuesto a las Ganancias, otro de los motivos para decidir el paro. "La CGT ya había rechazado el proyecto de reforma previsional el 22 de agosto último, cuando al cumplir un año de conducción se movilizó de forma masiva hacia la Plaza de Mayo para protestar y exigir un aumento de emergencia para los jubilados y pensionados y la aplicación de políticas que reviertan esa realidad", puntualizó Schmid.