{jkhighlight}El avance del nuevo coronavirus en el mundo genera cada vez más preocupación en América latina, que superó este viernes los 25 millones de contagios{/jkhighlight}.

A más de un año del inicio de la pandemia, la región latinoamericana alcanzó los 25.020.367 contagios por Covid-19 y superó las 788.000 muertes, según el balance de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En la última jornada, Perú y Chile registraron récord de infecciones diarias, mientras que Uruguay reportó su máximo de muertes, una situación que llevó a multiplicar las medidas para frenar la propagación del virus, que tiene como epicentro regional a Brasil, cuna de la variante de Manaos, hasta dos veces más virulenta.

La rápida expansión de la cepa surgida en la urbe amazónica, una mutación mucho más contagiosa de la Covid-19, no sólo ha causado un colapso hospitalario y récords de contagios y muertes en Brasil, sino también en varios de sus vecinos.

Incluso Chile, que ya vacunó al 24% de la población con dos dosis y es el país que en la región más rápido avanza con la inmunización, tuvo por segundo día consecutivo un máximo de casos diarios, tras sumar 8.112 infecciones, informó hoy el Ministerio de Salud, que también notificó 93 fallecimientos.

Es la primera vez en lo que va de pandemia que el país andino supera los 8.000 contagios en 24 horas y supera así la marca de ayer de 7.830 nuevos positivos.

Como respuesta a esta nueva ola, el Gobierno decretó el cierre de fronteras a partir del lunes durante todo abril y endureció las restricciones para salir del domicilio.

También en Ecuador el aumento pronunciado de infecciones llevó al Gobierno a declarar el estado de excepción por 30 días en varias provincias, donde vive cerca del 70% de los 17,4 millones de habitantes.

No obstante, la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 11 de abril se mantendrá, con medidas de seguridad sanitaria fortalecidas.

En el vecino Perú se reportó hoy un nuevo pico de contagios, con 12.916 nuevos casos en la última jornada.

Mientras, Uruguay, considerado hasta hace poco un ejemplo en la gestión de la crisis sanitaria, registró anoche 35 muertes por coronavirus, un récord diario con el que superó los 1.000 decesos desde el inicio de la pandemia, en medio de una escalada de contagios que amenaza con colapsar su sistema de salud, indicaron hoy medios locales.

Si bien en la última semana el país fue el segundo con mayor número de casos por habitante, el Gobierno aboga por la "libertad responsable" y resiste presiones de opositores para imponer restricciones.

En términos absolutos, {jkhighlight}Brasil continuó siendo el país con mayor número de casos y muertes esta semana, con un promedio de 74.200 casos diarios y 3.117 fallecimientos por día según la agencia de noticias AFP{/jkhighlight}.

El gigante sudamericano vivió en marzo el peor mes de la pandemia con más de 66.000 muertos y es el segundo país más enlutado, con un total de 321.000 decesos.

Entre los estados que aplican medidas sanitarias, Río de Janeiro anunció hoy una prórroga parcial de las restricciones, previstas inicialmente hasta el domingo. En consecuencia, el comercio no esencial, bares y restaurantes, cines, museos y teatros no podrán volver a funcionar hasta el próximo viernes.

Bolivia ordenó, por su parte, el cierre preventivo de su frontera con Brasil, un territorio selvático de unos 3.400 km, desde el viernes por una semana.

Mientras el virus se propaga de manera desenfrenada, los países latinoamericanos aumentan sus esfuerzos para acelerar la campaña masiva de inmunización.

En Uruguay casi el 20% de la población ya fue inoculada con la primera o segunda dosis de CoronaVac o Pfizer, mientras que Argentina recibió ayer un millón de dosis de Sinopharm.

{jkhighlight}Brasil, sin embargo, va a paso lento: cerca de un 8% de de los 212 millones de ciudadanos recibieron la primera dosis y 2,3% están completamente inmunizados{/jkhighlight}.

Los analistas atribuyen esa lentitud a la tardanza del Gobierno del presidente Jair Bolsonaro, quien durante meses minimizó la gravedad de la enfermedad, en alcanzar acuerdos con las farmacéuticas.